Proyecto
ADE
Un toque de color, texturas e integración.
Para el proyecto ADE, uno de los primeros requisitos fue abrir la cocina al salón, apostando por un espacio integrado que favoreciera la entrada de luz y la conexión entre las distintas zonas de la vivienda. El objetivo era claro: crear ambientes funcionales, luminosos y con una personalidad marcada.
El color negro se utiliza como elemento conductor a lo largo del proyecto, aportando carácter y ayudando a definir cada espacio. Combinado con texturas y tonos naturales, refuerza el equilibrio entre diseño y calidez.
La madera en tono claro juega un papel fundamental, aportando cercanía y confort al conjunto, mientras que el verde azulado introduce un punto de color que dinamiza la vivienda sin resultar invasivo. El resultado es un espacio coherente, integrado y lleno de matices, donde cada elección responde tanto a la estética como al uso cotidiano.















Antes de la reforma







